Anna. 69 años.
«Gracias por ayudarme en este momento tan duro, perdí la esperanza de estar bien y creía que con la jubilación se acababa mi vida y ahora sé que no es así, vivo los días de otra manera, con la terapia psicológica me ha cambiado la forma de pensar y afrontar el presente, estoy más positiva y sé sacar provecho a las horas que tengo. Gracias de todo corazón.«